Fichas bibliográficas
Charles, Dickens. (1843). El fantasma de Marley. Inglaterra: Laurna. 146 paginas.
Me gustó mucho éste libro, ya que me ayudó a reflexionar
acerca de vivir el presente, y aunque aquí se representaba con fantasmas le
encuentro cierta similitud con mis creencias acerca del cielo y el infierno.
Sentí como si esos fantasmas (el cielo o el infierno) me hubieran dado una
advertencia de cómo vivir mis días, y preguntarme si estoy viviendo como
realmente lo debo de hacer.
Barreau, Nicolas. (2009).
Paris es siempre una buena idea. Barcelona:
Espasa. 320 páginas.
Este es uno de mis libros favoritos, me encantó la
historia aunque me haya hecho llorar. Es un libro de amor que habla de una historia
un poco confusa pero con un final feliz.
Rosalie, el personaje principal del libro y un chico amante de la
literatura se enamoraron inexplicablemente y su encuentro fue una bonita y loca
casualidad.
Saint-Exupéry, Antoine. (1946). El principito. Francia: Salamandra. 96 paginas.
Este es otro de mis libros favoritos, lo trasladé en
innumerables veces a la vida real. Los aprendizajes que me dejó este libro fue
que no es bueno regar tanto a una planta vanidosa y egoísta, te harás daño a ti
mismo, de nada sirve el dinero, lo más importante de la vida es invisible, un
amigo vale oro, las personas mayores creen saberlo todo, etc.
Altamirano, Ignacio M.
(1871). La navidad en las montañas. México:
Jus. 79 páginas.
Me gustó este libro, pero realmente no mucho. La historia
de este capitán que después de perderse en las montañas se encuentra con un
sacerdote quien le ofrece hospedaje y tiempo después este capitán está muy contento al estar rodeado de personas buenas y bondadosas.
Fisher, Robert. (1997).
El caballero de la armadura oxidada.
Barcelona: Obelisco. 108 Paginas.
Sin duda alguna, este es mi tercer libro favorito, todo lo que está escrito en él tiene un gran significado para nuestra vida cotidiana, en el viene magia y esencialidad impregnada. Me sentí muy identificado con esta obra, ya que en muchos momentos de mi vida cometí errores al igual que el caballero y batallé para reconocerlos y poder erradicarlos de mi persona. Comparto una gran forma de solucionar los problemas, tal como lo hizo el caballero, con la soledad; encontrándome a mí mismo y reconociendo lo más importante de la vida… nuestra esencia, nuestra familia, nosotros mismos.
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